Este elemento no es demasiado común a las instalaciones solares aun cuando su bajo coste y su funcionalidad lo hacen recomendable.
Su función es la de provocar la separación de el aire disuelto en el agua y la posterior eliminación de este por el purgador que trae incorporado.
El material de fabricación es, generalmente, hierro fundido y el acoplamiento roscado oscila desde 3/4” hasta 3”.