La PSA se levanta en pleno desierto de Tabernas, Almería. Es un enorme laboratorio de 100 hectáreas dedicado a aprovechar todo lo que el Sol nos regala. Una construcción capaz de generar energía eléctrica, calentar una superficie hasta los 2.500 grados o destoxificar agua contaminada por un pesticida. No hay nada parecido en toda Europa.