Ministerio Bautista ESTAD FIRMES
NUESTRAS PROMESAS A DIOS

Texto Bíblico: “En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente” (Proverbios 10:19)

1) INTRODUCCIÓN (Proverbios 10:19)
Día a día tomamos decisiones, algunas sin ninguna consecuencia en el futuro; sin embargo, otras decisiones pueden afectar seriamente nuestro destino. El propósito de este estudio es mostrar a todo sincero creyente, la enorme responsabilidad que cargamos al hacer una promesa a nuestro Padre celestial, así como una seria advertencia de las graves consecuencias que se podrían presentar al incumplir nuestros compromisos con Dios.


2) IMPORTANCIA DE NUESTRAS PROMESAS A DIOS (Deuteronomio 23:21-23)
Un voto es una promesa voluntaria hecha verbalmente a Dios de hacer o dar algo que le complazca, de abstenerse de hacer algo como señal de devoción, o de consagración a Dios. Como podemos ver en los versículos anteriores, cada promesa a Dios proviene de una decisión o pacto personal que una persona ha hecho con Dios, por lo tanto, es responsabilidad cumplir los votos en el momento que se le prometió a Dios. Nótese que Dios no obliga a nadie a hacerle promesas, sino que estas provienen del corazón de cada persona. Tenga mucho cuidado con lo que le piense entregarle al Señor. El incumplir promesas se convierte en pecado!! Al hacer una promesa a Dios se está forzado a cumplirla, de lo contrario se estaría incurriendo en una gran falta.


3) HISTORIA BÍBLICA: La Imprudencia de Pedro

A- La Crisis en el Huerto (Mateo 26:31-35)

Como podemos deducir del texto, Jesús no obligó a ninguno de sus discípulos a que le siguiese a su muerte en el Monte Calvario, ni tampoco, les condenó por abandonarle en un momento clave de su vida, sino que por el contrario, les prometió un futuro encuentro luego de su resurrección, “pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea”, este era el único mandato que el Señor les dio. Sin embargo, Pedro no mide la magnitud de sus palabras, y simplemente atina a decir: “Aunque todos se escandalicen de ti, yo nunca me escandalizaré.” Después de decir esto, Jesús le advierte a Pedro que no solamente este le abandonaría, sino que también le iba a negar tres veces, “de cierto te digo que esta noche, antes que el gallo cante, me negarás tres veces. Pedro nunca imaginó las dolorosas consecuencias que iba a enfrentar en el futuro debido al profundo amor que le profesaba a su maestro, pero también por su terquedad y necedad. Finalmente dice: “Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré”. Recuerde que en ninguna sección de este capítulo, encontramos a Jesús reclamando a sus discípulos por su próximo abandono, ni tampoco forzándoles a hacerle alguna promesa.

B- El Cobarde en el Atrio (Lucas 22:54-62/Marcos 14:71)

Pedro inicia mal, siguiendo a Cristo “de lejos” satisfizo su conciencia y no de la forma en que le había prometido, “Señor, dispuesto estoy a ir contigo no sólo a la cárcel, sino también a la muerte.” (Lc. 22:33)
Aún continuo peor, porque se unió a los enemigos de Cristo sentado en medio de ellos, y exponiéndose a ser tentado. A la afirmación “también éste estaba con él”, su debacle espiritual inicia negando su relación con el Señor, “mujer, no lo conozco.” La segunda vez al hacer la afirmación, “tú también eres de ellos”, pero Pedro niega su posición dentro del apostolado y su llamado divino respondiendo: “Hombre no lo soy.” La tercera vez aún niega pertenecer a la región desde donde el Señor le llamó, al comentarse la siguiente afirmación, “verdaderamente también éste estaba con él, porque es galileo”. La fortaleza de Pedro se ha desmoronado, simplemente responde: “hombre, no sé lo que dices”. De acuerdo al relato de Marcos, Pedro aún
maldijo con el propósito de convencer a los presentes su desconocimiento del Señor, “Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis” (Marcos 14:71). Pedro maldice y jura no conocer al Señor, no solamente niega cualquier conexión con Cristo, sino que recurre a su antiguo vocabulario de pescador galileo para convencer a los presentes que él desconoce a Jesús. En este preciso instante, se cumplen las palabras de advertencia del Señor, “y en seguida, mientras él todavía hablaba, el gallo cantó.” Luego de estos eventos, el Señor simplemente observa a Pedro, y sin tener que decir palabra alguna le recuerda a Pedro, la advertencia que él le había hecho, “Pedro, te digo que el gallo no cantará hoy antes que tú me niegues tres veces que me conoces” (Lc.22:34). El corazón de Pedro es quebrantado, y simplemente huye y llora en señal de arrepentimiento; sin embargo, aún tenía que enfrentar al Señor y cumplir lo prometido.

C- El Penitente Humillado (Juan 21:15-19)

Este es el momento para Pedro de enfrentar a Jesucristo, note que aunque Pedro falló su promesa, Jesús cumplió su promesa de resucitar y verles en Galilea (Mt. 26:32). “Después de esto, Jesús se manifestó otra vez a sus discípulos junto al mar de Tiberias...” (Juan 21:1), este mar de Tiberias es otro nombre dado al lago de Galilea, junto al cual Jesús está reunido con sus discípulos. Al terminar de comer, Jesús se presta a hablar con Pedro:
1. Note que Jesús no le reclama a Pedro por haberle negado, sino que le pregunta su disposición y amor para cumplir lo que él le había prometido. “¿Me amas más que éstos?”, en esta primera pregunta, Jesús le hace ver a Pedro la seriedad de sus palabras en el huerto, ya que el apóstol confió en sus propias fuerzas y además fue prepotente al proclamar que su amor por el Señor era mayor que el resto de los apóstoles.
2. En la segunda oportunidad, Jesús le pregunta a Pedro, si este todavía está dispuesto a mostrar su amor o si simplemente lo prometido fue una decisión a la ligera.
3. Tres veces Pedro negó al Señor, por lo que tres veces Jesús le hace la misma pregunta a Pedro, “Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas?” En este momento por la mente de Pedro pasaron todos los detalles cuando él negó al Señor. Sin embargo, Jesús no pretendía reprocharle nada a Pedro, ni reclamarle por la negación, él no le preguntó ¿estás arrepentido? o ¿has llorado mucho?, Jesús ya sabía que Pedro estaba realmente arrepentido, pero ahora quería asegurarse que el amor genuino de Pedro quedase demostrado en hechos. Esta vez, Pedro, le contesta, “Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo,” con esta respuesta, ahora Jesús conoce que Pedro está dispuesto a cumplir sus promesas.
3. Sin embargo, Pedro le había prometido entregar aún su vida por el Señor la noche que este fue entregado: “Aunque me sea necesario morir contigo, no te negaré.” (Mt. 26:35) Ahora es momento de cumplir su voto y compromiso, el Señor le predice a Pedro acerca de su futuro, “cuando eras más joven, te ceñías, e ibas a donde querías”, o sea, podías hacer cualquier cosa que querías; pero “cuando ya seas viejo, extenderás tus manos, y te ceñirá otro, y te llevará a donde no quieras”, o sea, al ser un anciano, y según la tradición, Pedro iba a ser crucificado al igual que su maestro.

4. AL PROMETER A DIOS DEBEMOS SER PRECAVIDOS (Eclesiastés 5:1-7)

De acuerdo, a lo enseñado en el libro de Eclesiastés, antes de tomar decisiones precipitadamente, cada creyente debe ser prudente, y “y no te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios”. ¿Por qué? Porque si aún es importante, prometer y cumplir a un simple ser humano, con mucho más cuidado, debemos cumplir a Dios lo que se le ofrenda. No sea insensato porque Dios no se complace en este tipo de personas, “mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas”. No sea que el día que el Señor nos pida cuentas por estas promesas sin cumplimiento, entonces, se le argumente “que fue por ignorancia”. No olvide, sino guarde estas palabras de advertencia, “donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; más tú, teme a Dios.”
Muchos de los lectores han escuchado una frase que dice: “Nadie experimenta por cabeza ajena”. Pero, la Biblia nos aconseja, “y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos” (I Corintios 10:11). Por lo tanto, debemos prestar atención a cada palabra de advertencia o precaución presente en las Sagradas Escrituras para no cometer las mismas transgresiones, pecados y errores que cometieron muchos personajes del AT y del NT, de esta manera, aprender de ellos y evitar posibles problemas en nuestras vidas.

5. CONCLUSIÓN (Proverbios 20:25)

De acuerdo a lo experimentado por este autor, en muchas congregaciones al llevar a cabo las invitaciones en las que los creyentes toman decisiones, algunas como el compromiso de dar ofrendas, dar a Dios el control de ciertos problemas de la vida, o hasta el entregar y rendir su vida al Señor para servir en el ministerio a tiempo completo. Tal vez muchos confiando en si mismos y no en el poder del Espíritu Santo o quizás en un momento de emoción y no de verdadera convicción, al igual que lo ocurrido con Pedro, prometen al Señor cosas que nunca cumplirán, pero que luego les traerá diversos problemas. Hermano, por favor recuerde este proverbio antes de tomar una decisión: “Lazo es al hombre hacer apresuradamente voto de consagración y después de hacerlo, reflexionar” (Proverbios 20:25). No les estoy diciendo que no tome ninguna decisión, ni que de hoy en adelante no le prometa nada a Dios, sino que le estoy exhortando a ser consciente de a quien le ha prometido usted votos, al Rey y Creador del Universo, a nuestro Redentor y Salvador.



Ministerio Bautista ESTAD FIRMES