Ya es hora que los partidos políticos dejen de pensar en pequeño y
comiencen a preocuparse por el futuro. Estaticemos McDonald´s y reestablezcamos
el alcance universal del derecho a la hamburguesa.
Esta política que se propone al gobierno de Argentina, de Venezuela, de
Ecuador o Bolivia por igual es una decisión estructural, tan estructural como la
que se tomó en la década del los 1990s, en el marco del neoliberalismo, cuando
se decidió el repliegue total y absoluto del Estado.
Tanto los partidos políticos "populares y democráticos"
como los "neoliberales"
deberían sumarse a esta cruzada, como siempre lo han hecho ante el pedido de cualquier gobierno.
La decisión que estoy proponiendo trasciende a un gobierno o a un
partido. Esencialmente trasciende a esta generación. Hay que repensar qué
modelo de país le dejamos a las futuras generaciones. Todos los niños tienen derecho a comerse una hamburguesa y jugar
en el pelotero de McDonald´s.
La política comercial de McDonald´s, desarrollada en la década de los
1990s, ha sido un saqueo a la sociedad civil. Por algo tanto se esfuerza para mejorar
su imagen con un discurso que a poco que lo analicemos se desmorona
estrepitosamente. (McDonald´s en serio es el que esta en Brodway y Wall Street
en Nueva York. ¡Hasta pianista tiene!. No los que tenemos aquí).
Nos encontramos en medio de una crisis internacional y esta decisión de
estatizar McDonald´s es estratégica. Algún opositor a la medida asegurara que
solo busca "hacer caja" con la venta de hamburguesas, gaseosas y
“cajitas felices”. Eso no es así. Con los fondos que se recauden el gobierno
construirá mas escuelas y hospitales y además mejorará la seguridad.
¿Quien sino el Estado esta para velar por el bienestar general? ¿Dónde
están aquellos que antes de la crisis del 2001 nos decían que el mercado y la teoría del derrame haría
disponibles para todos las hamburguesas de McDonald´s?.
Frente a un contexto internacional en donde los principales Estados
están adoptando una política de protección hacia bancos, nosotros elegimos
proteger al hombre común, para que ningún chico se quede sin su cajita feliz.
¿A qué "caja" defenderán los que se animen a oponerse a esta
medida? o ¿a qué "caja" representan los que quieren seguir con
McDonald´s?.
La intervención oficial que se preconiza no se hace pensando en “esa
caja” mezquina y estrecha sino en la incorporación al goce del derecho a la
hamburguesa de por lo menos un millón y medio de personas que actualmente no
tienen o se ven injustamente privados del libre acceso al sistema de la cajita feliz.
Cuando los legisladores tengan que tratar el proyecto de estatización de
McDonald´s seguramente habrá muchas presiones, porque son pocos los intereses
pero grandes los dividendos.
Ante esa situación, los partidos populares y democráticos, aquellos que creen en el Estado, deberán acompañar la iniciativa en vista a que estamos ante un verdadero cambio estructural en defensa de nuestros niños. En nuestro país los únicos privilegiados deben ser los niños.
A aquellos que siguen aferrados al modelo neoliberal, les pido que
abandonen por una vez la defensa de sus intereses particulares y piensen en el
futuro de la Argentina. Si nos equivocamos, nos van a pedir cuentas antes de lo
que todos se imaginan.
Cuando las medidas estatistas las toman los EE.UU. o Alemania, son
simpáticas e inteligentes, pero cuando se toman acá, ellos nos tildan de
nostálgicos y estatistas.
La estatización de McDonald´s debe institucionalizarse, para
resguardarlo de futuras campañas de descrédito impulsadas por periódicos y
radios AM que desarrollan la teoría del consenso de Washington.
Es necesario crear resguardos culturales y comunicacionales para evitar
que los argentinos caigan otra vez en la ingenuidad de creer que el Gobierno es
malo o trabaja en contra de los intereses nacionales.
¿O no es así?
P.D. para el lector desprevenido (que podría suponer me ha atacado alguna
enfermedad):
Este escrito intenta ser una ridiculización del discurso del gobierno de Argentina justificando su decisión de reestatizar el
sistema previsional argentino (ver La Prensa)